martes, 24 de febrero de 2015

Candados sin llaves...llaves sin cerraduras

Cuando piensas que las cosas no pueden ir peor se te estropea el coche...siempre pasa, parece que el mundo tiene una conspiración contra ti o que el Universo se puso de acuerdo para amargarte el fin de semana...MENTIRA. Eres tú todo el problema, eres tú el culpable de todos tus males, porque cuando estos aparecen simplemente tú tienes la clave para la solución o para pintar las cosas de otro color, es decir mejorar la perspectiva, probar con otra llave.


En los entrenamientos pasa como en la vida misma, siempre aparecen trabas dificultades y sobre todo excusas para no continuar el tema, sin embargo en nuestra mano está el seguir adelante o buscar la apertura de la siguiente puerta. 



Cada uno tiene una opinión distinta sobre el esfuerzo, cada cual tiene una visión diferente de cómo nos enfrentamos a las pruebas. Lo importante dicen las frases motivadoras de cualquier deportista o de cualquier persona que esté luchando por conseguir un objetivo, es no abandonar, seguir hacia adelante, disfrutar y sonreír cuando se acabe el castigo (o premio según se mire), pero no nos engañemos esto la mayoría de las veces es más difícil de lo que se escribe en el papel. Escogemos y seguimos abriendo nuevas cerraduras, nuevas puertas o tiramos la llave....y nos quedamos aquí¿?


Mientras algunos se cierran bajo llave, para no empeorar la situación otros están abiertos del todo, dando soluciones a expensas de lo que puedan pensar los demás, esto no suele ser efectivo, a veces sellar de vez en cuando ayuda.


Hay multitud de cerrojos, existen aquellos que cuando los logras abrir descubres un mundo nuevo o incluso cosas que nunca hubieras imaginado. Cuando empiezas a practicar un nuevo deporte o alguna actividad que descubres que te apasiona de verdad, te sientes cómo un niño pequeño de nuevo que empieza a experimentar todo lo que le habían contado y que nunca pudiste ver o probar aún, esa llave mágica que lo abre nunca te la quieres quitar de encima. Que maravilla de sensaciones, y entonces comprendes que todavía estás a tiempo de encontrar nuevas e increíbles experiencias de la vida, gente nueva que llena tu mundo y sobre todo y ante todo esa llave que quieres perder para nunca cerrar la caja que guardaba esas emociones.


Todos usamos llaves, en el día a día, y que mejor herramienta comparativa y hasta poética, que nos ayude a ver y a desprendernos de ataduras y complicaciones, las cuales están de nuestra mano para abrir las cerraduras que nos impidan conseguir todo lo que deseamos. Luego existen aquellas que preferimos tirar al fondo del mar para no usarlas mas, nunca abrir lo que queremos borrar, de esas ni hablamos. 



Existen, han existido y siempre habrán candados sin llaves que los puedan abrir, son esas situaciones que trancan y cierran toda la posibilidad de solución siempre derivadas de las personas que se cierran y no quieren que encuentres la llave.


Todos perdemos alguna llave en la vida, unos más despistados que otros seguro que están continuamente buscando las suyas. Lo importante al fin y al cabo es poder abrir los candados de la vida que no nos dejan avanzar, que nos frenan el camino al fin y al cabo "no llega antes el que más rápido va sino el que tiene más claro su camino". 


No entreguemos ni ganemos llaves a la ligera, no busquemos caminos que lleven a un final sin posibilidades de abrir un nuevo cerrojo que nos abra un camino de logros, de nuevas experiencias que nos ayuden a crecer, mejorar y sobre todo aprender. Es verdad que muchas veces no nos gustará lo que descubramos tras la puerta, pero ¿te vas a perder eso que es tan increíble de vivir y que te queda por abrir?....porque siempre habrán candados sin llaves y tendremos llaves sin cerradura.


F.L.R
Dedicado al que tiene mi llave A.



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