domingo, 26 de julio de 2015

"Conversaciones, opiniones, hablar y otros abusos"

Cuando mantenemos alguna conversación interesante, de vez en cuando se da el caso... me doy cuenta que interesante se ve la vida desde otro punto de vista diferente al de uno mismo. Observo como salen palabras de las bocas ajenas, y digo para mis adentros "que diferente...que parecido..", si porque al fin y al cabo cuando mantienes una conversación donde se expresan opiniones sobre cualquier tema, aunque piensen diferente a ti al fin y al cabo la vida nos lleva a la misma conclusión, y la búsqueda de las mismas cosas...aunque hables con alguien de la otra punta del planeta.

Otra cosa bien distinta, es la manera de expresarte, soy de las afortunadas que conoce a todo tipo de gente y me doy cuenta que casi siempre cambia la forma de decir las cosas dependiendo de cada persona.
Los hay que te lo dicen todo muy claro, alto a veces incluso chillan y parecen enfadados, y suelen ser los más radicales. Después están los calladitos más tímidos pero no menos inteligentes, que usan mucho monosílabo y prefieren mantenerse al margen, aunque suelen decir poca cosa suelen sorprender bastante. Los listillos, que creen saber de todo, y cuando digo todo es todo, siempre les ha pasado algo relacionado o conocen a alguien que....todos conocemos alguien así, y cómo sacan de quicio¡¡¡¡.

Por otro lado los divertidos o chistosos, no suelen hablar de temas muy serios aunque eso sí suelen ser bastante más sensible que los demás. Los que siempre están de acuerdo, los que llevan la contraria. Aquellos que hablan hasta cansarse, y los que nunca se mojan...los que no prestan atención porque están con el maldito teléfono móvil, si esos que por WhatsApp te explican la teoría de la relatividad y luego en persona no hablan ni del tiempo...malditas maravillas tecnológicas, te hacen parecer un Einstein, y algunos no tienen el graduado. Y dejemos de lado los que escriben con más faltas de ortografía que un niño de tres años.  

Lo reconozco soy de las tontas que suelta muchas veces las cosas sin pensar, de las ingenuas que piensan que no pasa nada largar todo sin meditar, de las que creen que ser sinceros no es nada malo MENTIRA. Quizá a veces de cabezona cómo dice mi madre que soy, defiendo mis ideales a muerte, pero con la edad si es verdad que he aprendido a ser más comedida. Me gusta gastar bromas, pero es verdad que en ocasiones entre broma y broma la verdad asoma cómo dice un buen amigo, y suele ser el mejor escudo para esconder lo que uno piensa de verdad.

Ante todo y sobre todas las cosas está el respeto, el derecho a decir lo que uno cree, piensa u opina sobre la vida en general, o sobre un tema en particular, pero respetando las posturas por supuesto.Por Dios huid siempre de los malos rollos, de las broncas que no hacen sino desgastar amistades o que impidan que comiencen nuevas. Me enseñaron que en la diversidad está lo interesante, en la variedad está el gusto y claro que sí las perspectivas contrarias van a ser las que nos hagan pensar mucho más. 

Ños (expresión canaria para evitar palabras malsonantes) que hablemos más, de todo, o de algo importante, que dejemos los teléfonos un poco de lado, que nos reunamos más y a debatir, reírnos, charlar, alegar, parlotear, criticar sin ofender, llorar, no sé... aprender más de nosotros de los demás...ver menos tele...no un mundo ideal, sino un mundo con razón o locura, con preocupación, con temas de verdad.
¿Es que acaso a nadie le importa con quién se va a casar la Preysler este año? jajaja, y hablando en serio me da igual lo que digan los políticos y el famoseo que terminan siendo lo mismo, ya que la mayoría viven del cuento. Me preocupa hablar con la gente que vive a mi alrededor, las personas que van pasando por el camino, mi entorno...¿porque para que voy a querer cambiar al mundo cuando mi calle esta tan destruida?. 

Sin embargo, hay cosas que se deben callar, hay momentos que estamos mejor en silencio, no me refiero al tema del que hablo. Creo que queda claro cuando digo que tenemos que hablar más entre nosotros, que debemos evitar esos silencios incómodos... pero hay que tenerlo en cuenta, que tus palabras sean mejores que tu silencio.  

Conversaciones, opiniones, hablar y otros abusos que me gusta cometer con la gente que me rodea cuando comienza el bombardeo de preguntas, cuando mis pupilas se emocionan y mis sentidos se agudizan para escuchar buenas historias de los que saben. Porque al final me doy cuenta que la Universidad me mostró la teoría, pero la práctica es otra...y toca de hablar de cosas que a veces no controlamos o desconocemos, el miedo a hablar en público, pero ante todo que nunca se acabe el decir cosas, que nunca mueran las historias que contar, que sigamos practicando el buen arte de charlar, con amigos, amantes, familiares y desconocidos.

"Para todos aquellos que me contaron buenas historias, para los que formaron parte de algunas de las mías, para los que les encanta hablar..el buen hablar". F.L.R